martes, 7 de abril de 2009

Sueño de pesadilla

Dice la leyenda que en un tiempo antiguo y aciago un pequeño reino vivía bajo el yugo de un ser sin cuerpo, desde que tenían memoria habían doblegado su voluntad ante aquella fuerza, sometiéndose a sus designios y alimentándola con su propia gente por miedo a que descargara su furia contra todos ellos. El rey estaba sometido a aquello y el pueblo lo estaba frente a él, sin derechos y bajo estrictas normas.

Un día un joven escribano de palacio recibió una visita de la princesa como era habitual a ultima hora de la tarde, desde poco tiempo después de su llegada disfrutaban de esas visitas en las que él le relataba antiguas y lejanas historias. Al terminar la historia ese día se levantaron para despedirse y ella le dio las gracias y le abrazó, cuando se separaban sus miradas se encontraron y así permanecieron unos instantes que les parecieron eternos, entonces empezaron a acercar sus rostros y en ese momento se abrió la puerta de la biblioteca.

Un consejero del rey fue quien les vio y el castigo del joven no se hizo esperar, era un plebeyo que había osado acercarse a la princesa y estaba a punto de empezar un nuevo mes, él seria el sacrificio. Pasó una semana encerrado en una mazmorra hasta que llegó el día de partir hacia la cueva. Dos guardias le llevaron al patio de palacio donde les esperaba un carro y aquellos que quisieron despedirse de él. La princesa estaba escoltada pero antes de que se lo llevaran consiguió zafarse y corrió hasta él, allí le rodeó el cuello con los brazos y le susurró unas palabras al oído. Mientras la llevaban de nuevo al castillo contempló como le subían al carro y este cruzaba las puertas del muro en dirección a una muerte segura.

Cuando llegaron le condijeron hacia la entrada de la cueva y una vez allí le obligaron a entrar sacando las espadas, moría dentro o lo hacía allí fuera. Fue adentrándose lentamente, atento a su alrededor pues nada se sabía de aquella criatura salvo que tenían que aplacarla con sacrificios. A medida que disminuía la luz que entraba por la obertura de la cueva aumentaba su miedo, no podía ver nada y no paraba de golpearse con las protuberancias rocosas del techo, que cada vez era más bajo. Entonces llegó a una cámara llena de pequeñas luces verdes, había miles de luciérnagas que le permitían ver con bastante claridad que la sala casi perfectamente redonda. Avanzó por ella y cuando estuvo en el centro se detuvo, en un instante todas las luciérnagas se apagaron y la completa oscuridad envolvió aquella sala, pero no estaba solo, notaba la presencia de algo justo frente a él, empezó a envolverle un manto frío y su miedo se tornó un inmenso pavor. En ese momento una terrible risa gutural empezó a sonar por todas partes “Cuanto tiempo sin una comida tan apetitosa” dijo aquella voz sin cuerpo que hizo retroceder unos pasos al joven.

- Qu… que eres? – logró preguntar.

- Yo – dijo la voz – soy tu peor pesadilla.

Entonces la luciérnagas volvieron a dar luz a aquel lugar y pudo ver como frente a él había una oscuridad que empezaba a tomar forma, hasta que finalmente vio delante suyo aquello que más miedo le provocaba, estaba viendo la encarnación de la peor de sus recurrentes pesadillas. Entonces se dio la vuelta y empezó a correr sin poder pensar en nada más que huir de aquel lugar, pero cuando llegó a la salida de la cámara el ser estaba allí, haciéndole retroceder. Así permanecieron durante horas, aquel ser estaba jugando como un cachorro con su comida hasta que decidió que era hora de acabar con aquello. Se fue acercando al joven que exhausto cayó al suelo y fue retrocediendo sentado y, cuando aquel ser estaba a menos de un metro de él, recordó las palabras que aquella mañana le habían susurrado al oído, “Tú sabes más que nadie en este reino, encuentra una forma de vencer, regresa”

En ese mismo instante la criatura se detuvo, sus ojos miraron a los del joven, quien pudo ver el terror en los ojos del ser, de su pecho salía un pequeño alo de luz blanca que empezó a crecer y vio como del interior de la criatura salía la princesa, envuelta en un manto de luz y dando muerte a la pesadilla. Esa materialización se acercó a él y le dedicó una luminosa sonrisa.

- Gracias – dijo – has purificado a la pesadilla, ahora puedes marcharte, tú y tu reino sois libres.

Dicho esto la forma de la princesa desapareció en un intenso destello que alumbró la noche en el terraplén donde los guardias esperaban para entrar a recoger el cadáver. Al ver aquella extraña luz decidieron entrar y se quedaron paralizados cuando vieron al escribano sentado el centro de la cámara, vivo. Con asombro lo sacaron de allí y le llevaron de vuelta al castillo.

Cuando llegaron nadie les recibió así que un guardia entró para informar de la increíble noticia. Poco después una gran congregación rodeaba al joven escribano, mirándole con sorpresa y temor pues nadie había vuelto nunca sobre sus piernas, entonces alguien preguntó lo que todos querían saber “¿Cómo has conseguido salir con vida?”:

- Un sueño me ha salvado – contestó él mirando a los ojos de la princesa.


Per la tanquia

1 comentario:

himiko dijo...

ohhhhh que maco^^

moltes gràcies :D