lunes, 24 de noviembre de 2008

Angel de muerte

La noche era fría, el chico estaba sentado en una silla de mimbre con la mirada perdida en la lluvia que caía sin parar. Las nubes se habían vuelto de un naranja grisáceo a las luces de las farolas. Por la ventana abierta llegaba una leve brisa de aire purificado por el agua que se había llevado todo lo malo que contenía. Mientras tenía la mirada perdida en ese aguacero, una pluma negra cayó delante de él por la ventana. Pudo ver como los cuervos se concentraban en el edificio de enfrente, con sus ojos fijos en él. Sabía que el día había llegado, después de dos años de agonía por fin descansaría en paz. El momento no se hizo de esperar, en unos instantes el aleteo se sintió y una oscura figura se presentó ante el.
Llegas tarde - dijo el chico.
Con una sonrisa miro al ángel cubierto por el manto oscuro mientras su guadaña le decapitaba. Entonces con una extraña sensación viajo a través de un mundo oscuro donde en cada pared las caras de los malhechores sufrían una agonía incesante. Sin previó aviso el trayecto acabo y delante suyo la figura de una mujer le miraba fijamente con unos ojos verdosos y penetrantes.
¿Sabes donde estas? - le preguntó la mujer.
Muerto - respondió el chico mirando a su alrededor, esperando ver llamas y todo tipo de demonios esperando para torturarle, pero nada de eso se advertía, solo era una sala vacía, excepto por la mujer.
Eso es obvio - dijo esta - pero la pregunta es si sabes que lugar es este.
Supongo que el infierno - dijo el chico.
No seas absurdo - dijo ella - eso no son mas que patrañas inventadas por una especie que tiene miedo a la soledad del universo. Esta es la sala de los juicios, aquí se decidirá cual es tu destino.
¿Pues a que esperas? - le dijo él.
No tengas prisa por ir allí donde debes - empezó ella - porqué puede que llegues a desear no haber ido nunca. Pero si es lo que quieres analizaremos tu vida y veremos que te espera.
La mujer puso los ojos en blanco y así permaneció unos minutos, asta que aquel iris verde volvió a clavarse el los ojos del chico, como cuchillos abriéndose paso a través de ellos para llegar al fondo de su ser.
Tu destino es difícil de decidir - dijo ella - pocos casos como el tuyo se han dado en toda la historia, muy pocos han podido conjurar al ángel de la muerte. Puesto que no se te esperaba tan pronto en el mundo de los muertos te daremos dos opciones a elegir. La primera es que vuelvas al mundo de los vivos y continúes con tu vida, la segunda es que pases las pruebas para convertirte en el tipo de ángel que tu quieras.
¿cualquier tipo de ángel? - pregunto él intrigado.
Pues cogeré la segunda opción.
Que así sea.
La noche era oscura y un hombre caminaba despacio fumando un cigarrillo. El sonido de un cuervo le sobresaltó, entonces miro la pared del muro y vio que muchos se habían concentrado allí. Entonces el ruido de un aleteo se sintió a su espalda. Se giro y vio como el ángel le miraba con una sonrisa en la cara mientras su guadaña le decapitaba.

No hay comentarios: