martes, 17 de febrero de 2009

Asthom

ESWN: a continuación dejo el prologo de mi gran proyecto, el libro que contara la historia de Asthom.



Prologo

La carretera estaba extrañamente vacía para ser una noche de viernes. El cielo estaba nublado y una gran oscuridad rodeaba el coche que circulaba tranquilamente. Sus ocupantes no podían pedir mejores condiciones para regresar a casa después de una agradable cena con buena compañía.

Juan y Lucia eran una pareja al borde de los treinta años, vivían bien, no tenían problemas económicos y sus respectivos buenos trabajos, conseguidos después de años de estudios. Pero no tenían la atadura familiar de la gente con hijos y se podían permitir esas escapadas de la rutina con los amigos. Esa noche celebraban el futuro enlace de dos de sus amigos y les pidieron que fueran los padrinos de la boda, a lo que acudieron rápidamente considerando un honor el que se lo hubieran pedido.

La carretera por la que volvían tenia unos largos tramos rectos, por lo que Juan se permitía ir un poco mas relajado ablando con Lucia.

- quien hubiera pensado que estos dos acabarían así ¿eh?- dijo Juan.

- La verdad es que me ha sorprendido que se hayan decido a casarse – dijo Lucia.

- Si – continuó Juan, con una sonrisa en la boca – y a ver que haces porque no creo que entres en el vestido del año pasado.

- Ja ja, muy graci… ¡CUIDADO! – gritó Lucia.

Juan giró la cabeza y pudo ver como los rayos de luz de los focos impactaban contra una figura oscura e intentó frenar, pero iba demasiado rápido y la figura estaba a la altura del coche antes de que pudiera hacer nada. Pero esta extendió los brazos y su cuerpo atravesó el montón de metal como si no tuviera materia. Sus manos entraron en la cabeza de los dos jóvenes y, mientras el coche seguía avanzando, Juan y Lucia podían ver como sus cuerpos seguían en él, pero ellos no.

Al mismo tiempo en que Juan y Lucia circulaban por la carretera, en otro mundo muy diferente un meteorito se estrellaba contra la luna Merenwer, partiéndola en dos trozos desiguales y provocando una luz que convirtió el nocturno cielo estrellado en día. Este hecho era observado por miles de personas con una mezcla de angustia y alegría, pues ya había sido predicho. Pero ajeno a la excitación de la gente en la ciudad, un hombre observaba desde lo alto del castillo. Vestía unos pantalones de cuero negro, llevaba una camisa blanca cubierta con una chaqueta forrada de lana y unas botas de cuero reforzadas con metal. Tenia un gesto preocupado en la cara, era la época de frió, no era un buen momento para dar a luz, pero aun así tenia que ser esa noche.

Media hora después del accidente astrológico, cuando ya se podían ver claramente dos trozos de piedra flotante en el cielo, una puerta se abrió a sus espaldas. Era una de las mujeres del servició real.

- discúlpeme General Ridor – empezó la mujer nerviosa al dirigirse a él – todas las mujeres que habían traído a palacio ya han dado a luz.

- ¿Cuantos han sobrevivido? – preguntó el hombre.

- Me temo señor que solo han sobrevivido dos de los diez infantes, pobres criaturas – dijo la mujer.

- Puede retirarse – terminó el hombre.

Mientras oía los pasos de la sirvienta levantó la cabeza al cielo y pensó “¿solo dos?, ¿Dónde esta el tercero?”.

2 comentarios:

himiko dijo...

boneeeees com anem?

Javi dijo...

bueno anem com sempre per variar una miqueta XD