jueves, 4 de diciembre de 2008

La ultima carta

Tu ya sabes quien soy, asi que no hace falta nombrarnos.
Llevo mucho tiempo renqueando por la vida, siendo una sombra que se mueve sinuosamente entre todo, siempre inadvertido. Gracias a eso he podido observar que es lo que puede hacer de un mundo tan podrido como este algo que valga la pena. Pero desgraciadamente tambien he visto que es algo a lo que yo nunca podre optar, y no hablo sin conocimiento de causa, tu ya lo sabes. Y se que no soy mas que un cobarde, renunciar asi de repente, pero aunque es posible que queden años por delante, otros tantos han quedado atras, flotando en la memoria, y ahora han decidido caer de golpe. He intentado avanzar cargandolos, pero parece ser demasiado pesado para mi, es increible la carga fisica y mental que causa algo tan etereo como el tiempo. Ahora se que las cosas que hacen la vida no cuentan conmigo, asi que renuncio a ella. Todo aquello que la destruye esta a mi alcance.
Estos son los vestigios de la persona que un dia fui y, antes de perderme, me despido de ti, eres lo unico bueno que he tenido y puede que nos volvamos a ver, perao ya no sere yo asi que te pido algo, aunque me odiaras, por favor, no olvides lo que fui.
Lo siento. Adios.

1 comentario:

Vicky Ticó Rivera dijo...

"es increible la carga fisica y mental que causa algo tan etereo como el tiempo"

si.. realmente es increible, pero tambien es increible todo el peso que la mente y el fisico pueden llegar a aguantar...