lunes, 16 de marzo de 2009

Bajo la lluvia

Las gotas de la lluvia chocaban contra el cristal de la ventana formando un sonido rítmico sin patrón. Sentado en un pequeño sillón de vaivén un joven exhalaba una bocanada de humo mientras apagaba el cigarro acabando de crear una montaña de colillas en el cenicero. Su vista estaba fijada en el exterior mirando como el agua formaba charcos en la calle regando todos los árboles del parque, por su mente corría un río de pensamientos y recuerdos que le desgastaban lentamente como si de agua en roca se tratase, el muro que contenía ese caos había caído junto al cadáver aun caliente de la confianza.

Con todo eso en su cabeza no reparó en el humo que danzaba por la estancia como si tuviera vida propia, mientras la coreografía seguía su curso una cara se fue formando y acercándose lentamente al oído del joven. Allí él y una cara miraban por la ventana como el agua limpiaba todo lo que había en la calle, entonces la cara le susurró en la oreja que saliera al parque y dejar que la lluvia limpiara su pena como si fuera una capa de polvo.

El chico tomó eso como un pensamiento propio y se levantó dispuesto a salir a dar una vuelta por el parque. Antes de salir del portal encendió otro cigarro y salió a buscar el contacto con el agua, las finas gotas cayeron sobre él, empezando a mojarle toda la ropa, pero la sensación que tenía siempre que la lluvia caía sobre él estaba tan llena de paz que realmente creía que llegaba a purificarle por dentro.

Fue directamente hacia el parque, dirigiéndose al pequeño camino entablado rodeado de árboles que llevaba a una pequeña pista de baloncesto. Iba con la intención de quedarse allí mientras durase la lluvia, recordando los viejos tiempos donde a la vez que se creaban sus fantasmas se levantó la contención que acababa de caer pero, al llegar, vio que no estaba solo, sentada en el centro de la pista había una chica, su pelo negro pegado a la cara y cuello y su ropa decían que llevaba allí algún tiempo. El chico se había quedado parado en la entrada de la pista, sorprendido al ver que alguien más había decidido ir a aquel lugar, entonces ella giró la cabeza y le vio, ambos se miraron durante unos instantes y la sorpresa del joven fue aun mayor, ella le miraba con sus ojos grises, con el agua resbalándole por la cara, intentando disimular las lagrimas que brotaban de sus ojos y, en sus labios, observo la sonrisa más triste que había visto, se había quedado atónito, a pesar de la tristeza que reinaba en aquel rostro era lo más bello que había visto en toda su vida.

Entonces sin saber porqué entró en la pista dirigiéndose hacia ella y dejando caer el cigarro a medio fumar, apagándose al entrar en contacto con el suelo mojado y, la última hebra de humo, pareció formar una sonrisa mientras ascendía y se difuminaba en el aire. Cuando estuvo junto a ella se sentó en y se quedó mirando la canasta mientras el agua caía sobre ellos y así permanecieron hasta que ella empezó ha hablar, durante rato estuvieron conversando sentados en aquella pista bajo la lluvia. Entonces el chico sacó su reproductor de mp3 dispuesto a romperlo y acabar limpiando así todo lo que llevaba encima, pero ella se lo quitó de las manos y lo puso en marcha para escuchar la música. Cuando empezó a sonar se levantó y empezó a bailar allí, bajo la lluvia, con el agua limpiando las lagrimas de su rostro, fue entonces cuando una sonrisa de verdadera felicidad volvió a surgir en ellos.

En ese momento la lluvia cesó de repente y ambos se miraron sonriendo y supieron que habían ido allí solo por la lluvia, así que el chico se levantó y empezaron el camino de salida pero él se detuvo, sacó el paquete de tabaco y lo lanzó hacia la papelera que tenían tras ellos, después de eso ambos abandonaron la pista bajo un tímido rayo de sol penetrando entre las nubes con las manos entrelazadas.

3 comentarios:

himiko dijo...

~nyiaaaa

quant em dedicaràs un relat?? ^^

Javi dijo...

Dons quan torni la inspiració ja intentare ferte un que ara mateix estic de sequia XD

Kiliranshero dijo...

mmmma bien desitjava que acabes be